martes 28 de septiembre de 2010

Cuando tu pareja es muy celosa...



Parece un asunto facil de tratar, pero no lo es.

Llega un momento de tu relacion en la cual tu pareja no deja de agoviarte con sus celos y no te deja respirar.
Es entonces cuando dices: En realidad siempre ha sido así, pero al comienzo no lo mostraba tal y como era, deberia de haberme dado cuenta antes.

Lo peor de todo, es que cuando no puedes respirar porque siempre te pregunta:
Con quien has estado hoy? y le contestas, con dos amigos tomandome un café te responda: Y pretendes que me lo crea?
Ahí te das cuenta de que ya no eres su pareja, eres su mascota!
Tu la quieres, de eso no hay duda, pero llega un momento en el cual quieres dejarla, porque te das cuenta de que estás viviendo para ella, así que haces una reflexión, PERO HAY UN PROBLEMA!! y eso le ocurrirá al 70% aproximadamente y es que te has acostumbrado a ella, incluso a sus broncas y celos.

Las primeras veces que te mostró celos te lo tomaste a bien, pensaste "si tiene celos es porque me quiere y le importo" pero llega un momento que ya no son celos, está obsesionada y lo peor de todo es que quien lo tiene que pagar eres tu.

Entonces es cuando no compartiis las mismas opiniones, comienzas a borrar tus historiales de conversacion del messenger, borras los mensajes por absurdos que sean, y te das cuenta de que no tienes vida propia, tu vida es suya.

Seguramente ya lo hayas dejado con ella alguna vez, pero es inutil, ella intentará por todos los medios interponerse en tu vida hasta que vuelvas con ella, PERO NO PORQUE TE QUIERE! no nos engañemos, lo hará porque sabe que si eres libre puedes acostarte con otra mujer o salir.

P.D. Lo mismo vá para aquellas mujeres a las que su marido no las deja vivir por eso... los malditos celos.

Sigo pensando que no hay nada mejor como una mente libre.

Saludos!

martes 7 de septiembre de 2010

Abrirse a lo nuevo

Llega un momento en que se hace necesario un cambio, se presentó como ineludible incluso si no apetece. Puede haber estado gestándose en nuestro interior, sin apenas hacer ruido, o bien simplemente lo imponen las circunstancias, mas allá de nuestra voluntad. En cualquier caso, y aunque siempre provoque revuelo emocional, un cambio resulta estimulante y se puede vivir con curiosidad, intentando descubrir que nos quiere brindar la vida con ese impulso.

El proceso de interiorización y de "Darse Cuenta" al que invita todo cambio puede servir también para, aprovechando la coyuntura, dejar atrás otras cosas que se han convertido en rutinas y lastran.

Renunciar es difícil pero también libera. Es libre quien elige. Y puede decidir quedarse con lo presente y rehusar otras opciones o, por el contrario, soltar, abandonar el territorio seguro de lo conocido, lo ganado y lo querido, y entregarse a lo que venga, sin garantías. El camino que se abre entonces es incierto y probablemente trazara algunos rodeos y fracasos, pero la renuncia en si misma implica cierta ganancia, porque lo que termina solo se está transformando en lo que empieza. A menudo aquello que nos da más miedo es también lo que luego nos hace más felices.

viernes 3 de septiembre de 2010

Mirada hacia alante



La mirada vuelta hacia atrás detiene el movimiento. Si se dirige adelante y alrededor, se camina hacia lo abierto, aceptando el riesgo que es vivir. Solo con esta disposición se puede amar a otras personas y apreciar otras cosas. Lo que se quiere sujetar suele desvanecerse como el humo entre las manos.

Hay cambios ansiados, cuando lo viejo oprime como unos zapatos que se quedan pequeños. Tambiém los hay superfluos, que van detrás del frescor de lo nuevo pero solo consiguen la ilusión del movimiento. Y hay cambios precedidos de innumerables titubeos y resistencias- propias y agenas- que, sin embargo acaban abriéndose paso con la fuerza de lo viviente, que está vivo justamente porque cambia. Uno puede retrasarlos pero no detenerlos. A la postre también esta disposición sirve al cambio y alimenta la capacidad de decisión y acción que lo hace posible.

Confiar en todo lo vivo experimenta un cambio continuo. Está en nuestras manos comprenderlo, aceptarlo y favorecerlo como una oportunidad de evolucionar y renovarse.

Denuncia al maltrato de género




Hola amigos, es mi deseo poder entender cómo dos personas, que han sido pareja, matrimonio, pareja de hecho, etc. Habiéndose amado, querido e incluso teniendo hijos en común. Estas parejas puedan llegar a tal punto de odio, desprecio, rencor y demás atrocidades; y lleguen incluso al más débil de la pareja en cada caso arrebatándoles la vida.

Por otro lado las autoridades nos recomiendan que denunciemos el maltrato físico, psíquico, molar y emocional al que sufre cada víctima.

Cuando la justicia dicta en contra del maltratador, y a favor de la víctima, estos entran en un estado de cólera porque se ven solos y atentan contra la vida de la que fue su pareja, que tantos momentos de alegría compartieron en familia.

Existe un tanto porciento no muy elevado, en el que los maltratadores al encontrar rechazo ante la sociedad, amigos, trabajo, etc. Después de haber acabado con la vida de su pareja, estos llegan al punto de quitarse la vida.

Siempre ha existido maltrato de género desde nuestros antepasados, pero no se denunciaba por temas de cultura, política, religión, etc. Afortunadamente hoy en día existen leyes que defienden los derechos de la mujer maltratada.

Es mi deseo que, sean las autoridades, y la sociedad para que encontremos una nueva vía de entendimiento en las parejas, para que exista concordancia y se pueda evitar tanto dolo en las parejas en general y la sociedad.